El inventario manual mensual entrega una fotografía del proceso en el instante en que alguien camina la pila o lee el medidor: esto genera una desviación típica frente al balance de masa, que termina ajustándose a mano (write-offs) en los estados financieros. Medir el flujo en banda y el volumen de acopio de forma continua cambia esa fotografía por una película continua que permite gestionar desviaciones en tiempo real.